En el marco del Día Internacional del Pueblo Gitano, el Municipio de Río Gallegos destacó el rol histórico, social y cultural de las familias gitanas en la ciudad, en un acto realizado en la Iglesia Evangélica Bet El. La ceremonia contó con la presencia del secretario de Gestión Legal y Técnica, Gonzalo Chute, y del director administrativo de la Dirección de Tránsito Municipal, Paulo Ortíz. También participaron como invitadas especiales la profesora Isabel Ampuero, de la Unidad Académica de la UNPA; la profesora Silvana Millalonco, referente de alfabetización de la comunidad; y la antropóloga y docente Marcela Alaniz. El acto fue encabezado por Jesús Alberto Giorgiovich y reunió además a referentes religiosos de iglesias gitanas, entre ellos el apóstol Segundo Gamín, Roberto “Pocho” Miguel y Luis Alberto Miguel, junto a integrantes de la comunidad. Durante la jornada se realizó un reconocimiento especial a familias gitanas pioneras en la ciudad, como los Miguel, Traico, Esteban y Jancovich, quienes se asentaron en la región desde mediados del siglo XX y contribuyeron al desarrollo local. La fecha conmemora el Congreso Mundial Gitano de 1971, un hito en la construcción de la identidad del pueblo romaní, donde se establecieron símbolos fundamentales como la bandera —con sus colores azul y verde y la rueda roja—, el himno y el reconocimiento de una lengua común. En ese marco, se resaltó que esta jornada no solo celebra la identidad gitana, sino que también invita a reflexionar sobre la historia de discriminación y la necesidad de avanzar en el reconocimiento pleno de derechos. Durante los discursos, se hizo especial hincapié en la importancia de garantizar derechos fundamentales como la educación intercultural y la no discriminación, destacando que el pueblo gitano debe ser reconocido como sujeto de derecho, con igualdad de oportunidades y respeto por su identidad cultural. Asimismo, se recordó la persecución sufrida a lo largo de la historia, incluyendo el genocidio durante la Segunda Guerra Mundial, y se reivindicó la resiliencia del pueblo gitano y su capacidad de preservar sus tradiciones a lo largo de más de mil años. Referentes de la comunidad destacaron también el proceso de integración en Río Gallegos, desde la llegada de las primeras familias en la década del 50 hasta la actualidad, donde muchas han dejado el nomadismo para asentarse definitivamente, avanzando en procesos de alfabetización e inclusión educativa. El acto concluyó con un mensaje de unidad y reconocimiento, celebrando la identidad del pueblo gitano y su aporte fundamental a la vida social y cultural de la ciudad.
