Ubicada en la costanera, frente al monumento a los pilotos caídos, la obra representa a una familia mirando al cielo y refleja cómo la guerra también se vivía desde los hogares, entre sirenas, incertidumbre y esperanza.
Del acto participaron autoridades municipales, veteranos y vecinos, en una jornada cargada de memoria y emoción.
Este nuevo espacio se suma al circuito turístico local para fortalecer la identidad, la historia y el recuerdo colectivo de la comunidad.