El presidente de CAPROMISA, Amadeo Gravino, advirtió que los proveedores santacruceños no logran crecer y solo subsisten económicamente. Exigen rever las condiciones de contratación con las operadoras y piden mayor intervención del Gobierno provincial.
La Cámara de Proveedores Mineros de Santa Cruz (CAPROMISA) encendió las alarmas en la Zona Norte y la comarca del noroeste provincial ante la crítica situación financiera que atraviesan las pymes locales. Pese a prestar servicios activos y sostener contratos con las grandes operadoras metalíferas, los empresarios advierten que el ecosistema local ha perdido rentabilidad, quedando relegado a la mera supervivencia en un contexto donde los yacimientos baten récords de exportación.
El presidente de la entidad, Amadeo Gravino, expuso la gravedad del escenario y apuntó tanto a las condiciones que imponen las multinacionales como a la falta de un paraguas protector por parte del Estado santacruceño.
“Hoy una de las preocupaciones que tenemos en la Cámara es el nivel de empresas que están en emergencia económica, que están sobreviviendo. Es un tema que vemos y es gravísimo porque erosiona la capacidad productiva del proveedor local de Santa Cruz”, afirmó el dirigente, subrayando que la simple participación en la actividad ya no garantiza el crecimiento del entramado pyme.
“Una orden de compra sola no alcanza”
Para CAPROMISA, el desarrollo de la minería debe medirse por el impacto real en las comunidades y la capacidad de las empresas locales de construir futuro. Actualmente, según el diagnóstico de la Cámara, los contratos vigentes apenas cubren los costos operativos, bloqueando la posibilidad de renovar equipamiento pesado, incorporar nueva tecnología o capacitar al personal local.
“Hoy los proveedores necesitamos acompañamiento para poder crecer con la minería y desarrollar capacidades. No es solamente volumen de compra, que mañana el proveedor tenga una orden de compra para mostrar que compramos local; eso solo no alcanza”, remarcó Gravino, exigiendo a las operadoras que redefinan las condiciones comerciales para dinamizar la economía regional.
El rol indelegable del Estado y el encuentro en Perito Moreno
La pata política del reclamo tiene un destinatario claro: el Gobierno provincial y los ejecutivos municipales de la zona de influencia. Durante un reciente cónclave del sector realizado en Perito Moreno, los empresarios evaluaron impulsar modificaciones legislativas de fondo para blindar el “compre local” y forzar una mayor integración de la cadena de valor.
“Desde la Cámara pensamos que son (el Estado) quienes deben ordenar la actividad y poner las reglas de juego. Es muy difícil que un ecosistema productivo como la minería genere valor local si no están las reglas que pongan el marco adecuado”, sostuvo Gravino.
En este sentido, el titular de CAPROMISA fue categórico frente a los nuevos regímenes de fomento que se discuten a nivel nacional y provincial: “Si bien está bueno que existan incentivos para que la actividad avance, se instale y se multiplique, eso tiene que estar acompañado de una política de integración y de valor local”.
