Desde la cartera de Salud provincial señalaron que la prioridad es sostener el acceso a tratamientos en los centros de salud de primer nivel y evitar una mayor presión sobre los hospitales.
El Gobierno nacional avanzó con la reestructuración del Plan Remediar, una política sanitaria histórica que garantizaba el acceso gratuito a medicamentos esenciales en centros de atención primaria de todo el país. La medida generó fuerte preocupación en el sistema de salud, mientras que en Santa Cruz las autoridades provinciales confirmaron que asumirán el costo para sostener la cobertura.
La ministra de Salud y Ambiente de Santa Cruz, Lorena Ross, aseguró que la provincia “se hará cargo de lo que Nación deja de enviar” y destacó la decisión del gobernador Claudio Vidal de garantizar la provisión de medicamentos, especialmente para pacientes con enfermedades crónicas y sin cobertura.
Según explicó la funcionaria, el recorte nacional obligó a una readecuación del presupuesto sanitario provincial para evitar que la falta de insumos impacte en el funcionamiento del sistema público. En ese sentido, remarcó que la prioridad es sostener el acceso a tratamientos en los centros de salud de primer nivel y evitar una mayor presión sobre los hospitales de mayor complejidad.
Ross advirtió que la medida nacional no solo tiene consecuencias logísticas, sino también económicas, ya que altera la planificación prevista para este año. “Esto claramente nos va a sumar más en nuestro presupuesto, porque desestructura lo que ya teníamos planificado”, señaló. Aun así, insistió en que la provincia garantizará la cobertura para los sectores más vulnerables, que dependen exclusivamente del sistema público.
Desde el Gobierno provincial subrayan que los centros de atención primaria cumplen un rol clave en la contención sanitaria y que la falta de medicamentos podría derivar en una saturación hospitalaria, un escenario que buscan evitar mediante la inversión anunciada.
Crítica de médicos al recorte
En paralelo, desde el ámbito médico surgieron duras críticas a la decisión del Gobierno nacional. La presidenta de la Federación de Médicos Generalistas, Silvana Fábregas, calificó el recorte como “una decisión catastrófica e inhumana” y advirtió sobre su impacto directo en miles de pacientes.
La especialista explicó que el Plan Remediar funcionaba desde 2002 en unos 7.800 centros de salud, donde se distribuían medicamentos esenciales para tratar patologías frecuentes como hipertensión, hipotiroidismo o enfermedades respiratorias. Según indicó, el acceso inmediato a estos fármacos permitía sostener tratamientos y mejorar la calidad de vida de la población.
Sin embargo, alertó que a partir de septiembre el programa quedaría reducido a solo cuatro medicamentos, centrados principalmente en hipertensión y prevención cardiovascular, lo que implicaría la eliminación de tratamientos básicos como levotiroxina, enalapril, loratadina o salbutamol.
Fábregas también cuestionó la transferencia de responsabilidades a las provincias, al considerar que profundizará las desigualdades en el acceso a la salud. “No todas las jurisdicciones tienen los mismos recursos, y hay localidades donde ni siquiera hay farmacias”, señaló.
Finalmente, advirtió sobre posibles consecuencias sanitarias graves y un retroceso en derechos adquiridos. “Es un desguace del sistema público de salud. Lo que vemos todos los días es que los pacientes ya están dejando de acceder a sus tratamientos. Esto va a empeorar esa realidad”, concluyó.
