La Mesa de Desocupados de la zona norte de Santa Cruz difundió un manifiesto donde le exigen al gobernador Claudio Vidal “fuentes de trabajo genuinas”, y expresan su “profunda preocupación” por la falta de respuestas del mandatario provincial.
Los referentes y trabajadores desocupados de Pico Truncado, Las Heras y Caleta Olivia manifestaron que, mientras observan el ingreso de numerosos trabajadores a los sectores mineros y petroleros, ellos continúan “esperando una oportunidad” sin obtener respuestas ni soluciones concretas.
“No estamos pidiendo privilegios. Estamos reclamando igualdad de oportunidades. Queremos trabajar, queremos recuperar nuestra dignidad a través del empleo y queremos que el desarrollo económico de Santa Cruz también llegue a nuestras localidades y a nuestras familias”, apuntaron los desocupados.
Además, le recordaron a Vidal que ya entregaron petitorios en la gobernación y la Legislatura sin que hayan sido convocados para avanzar en una solución. “Esta falta de respuestas genera incertidumbre, angustia y un profundo malestar social entre cientos de trabajadores que llevan mucho tiempo esperando una oportunidad laboral”, agregaron.
En este sentido, advirtieron que la falta de empleo y la ausencia de respuestas institucionales pueden profundizar el descontento y generar escenarios de conflictividad social cada vez más difíciles de contener. Por ello, piden la apertura de una mesa de diálogo con los referentes de desocupados de las tres localidades.
“Nuestra preocupación por un posible estallido social no debe interpretarse como una amenaza, sino como una advertencia responsable sobre una realidad que las autoridades no pueden seguir ignorando. No queremos llegar a situaciones de enfrentamiento. Queremos diálogo, respuestas y soluciones”, indicaron los desocupados.
Por último, dirigieron unas últimas palabras al mandatario: “Señor gobernador Claudio Vidal: nuestra demanda es clara y legítima. No queremos vivir de promesas ni seguir esperando respuestas que nunca llegan. El trabajo es un derecho, no un privilegio. Queremos dejar en claro que la paciencia de las familias trabajadoras tiene un límite y que la falta de respuestas no hace más que profundizar una situación social preocupante”.
