Los gremios rechazaron la oferta empresaria y abandonaron la reunión. El nuevo piso salarial será fijado por el Ejecutivo.

La reunión del Consejo del Salario terminó este viernes sin acuerdo entre las centrales sindicales y las cámaras empresarias. Tras el rechazo de los gremios a la propuesta presentada durante el encuentro, el Poder Ejecutivo quedó habilitado para determinar mediante un laudo el próximo incremento del Salario Mínimo, Vital y Móvil.

El encuentro se desarrolló de manera virtual y volvió a dejar expuesta una importante diferencia entre las pretensiones de los trabajadores y la oferta del sector empresario.

Actualmente, el salario mínimo se encuentra establecido en $376.600 mensuales para los trabajadores mensualizados. Durante la negociación, las cámaras propusieron aplicar un incremento del 1,8% en septiembre y continuar con aumentos del 1,7% mensual entre octubre y abril de 2027.

De concretarse ese esquema, el piso salarial ascendería a aproximadamente $382.768 durante septiembre y alcanzaría los $430.707 en abril del próximo año.

Las centrales obreras rechazaron esos porcentajes y decidieron retirarse del encuentro. La CGT, la CTA y la CTA Autónoma habían llegado a la discusión con una posición conjunta y reclamaron elevar el salario mínimo a $911.000 de manera inmediata, para posteriormente llevarlo a $993.000 en diciembre.

La distancia entre ambas propuestas hizo imposible alcanzar un entendimiento. Ahora será el Gobierno nacional el encargado de establecer el nuevo valor, un mecanismo que ya fue utilizado anteriormente ante la falta de consenso dentro del Consejo del Salario.

La definición tiene impacto más allá de los trabajadores alcanzados directamente por el piso salarial. El Salario Mínimo, Vital y Móvil también funciona como referencia para determinadas prestaciones sociales, entre ellas la prestación por desempleo, además de intervenir en otros parámetros laborales.

El debate se produce además en medio de cuestionamientos por la evolución del poder adquisitivo. Según datos citados en los informes difundidos alrededor de la negociación, el salario mínimo acumula una caída real superior al 40% respecto de noviembre de 2023.

Con la reunión terminada y sin acuerdo entre empresarios y sindicatos, la atención queda puesta ahora sobre el monto que resolverá el Ejecutivo y desde cuándo comenzará a regir el próximo incremento.