Un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) expone el brutal ajuste que golpea a las cuentas patagónicas. Con una coparticipación 15% abajo frente al año 2023, una caída del 17,3% en la recaudación local y fondos discrecionales insignificantes, el Gobierno provincial arrastra un rojo financiero multimillonario.
El impacto del freno en las transferencias nacionales y el desplome de las economías regionales dejaron al desnudo la fragilidad financiera de Santa Cruz. Según el último informe del **Centro de Economía Política Argentina (CEPA)** con datos hasta septiembre de 2026, la provincia se ubica entre las más castigadas del país por la pinza entre la caída de la coparticipación y el derrumbe de sus propios ingresos.
Los datos clave del ajuste financiero
Desplome de la coparticipación
Entre enero y septiembre de 2026, las transferencias automáticas hacia las cuatro provincias patagónicas cayeron un 15,0% real en comparación con el mismo período de 2023, superando la caída promedio nacional del 11,6%.
El peor registro en recursos tributarios
Santa Cruz lideró la caída nacional en Recursos Tributarios de Origen Nacional (RON) con un porcentaje negativo de -14,1%, seguida por Río Negro (-13,8%), Chubut (-13,5%) y Neuquén (-13,4%).
Aportes nacionales de miseria
En concepto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), el Gobierno central giró montos marginales: Neuquén recibió 12.000 millones de pesos, Chubut 6.500 millones, Santa Cruz apenas 6.000 millones y Río Negro cero.
Derrumbe de la recaudación propia
La provincia sufrió una caída del 17,3% real en sus recursos propios, marcando la segunda peor contracción de toda la Argentina detrás de la Ciudad de Buenos Aires. Pese al peso exportador del oro y la plata del Macizo del Deseado, el índice minero de agosto cayó 17,9% y los concentrados de plata y oro se desplomaron un 25,2%.
Adelantos y rojo operativo
Ante la falta de caja, el Ejecutivo provincial debió recurrir a urgentes adelantos de coparticipación (100.000 millones a comienzos de año y otros 20.000 millones en el invierno), contemplando en su presupuesto una necesidad bruta de financiamiento de 356.812 millones de pesos.
El contraste patagónico: Dos realidades opuestas
El informe del CEPA demuestra que la crisis no golpea a todos por igual debido a las asimetrías en las fuentes de ingresos locales. Mientras que Neuquén y Río Negro logran amortiguar el golpe federal gracias al fuerte impulso de la producción hidrocarburífera y el shale de Vaca Muerta, Santa Cruz y Chubut sufren el retroceso de sus actividades históricas (como la minería metalífera y el petróleo convencional del Golfo San Jorge) sin un colchón financiero alternativo.
Aunque septiembre mostró un leve alivio mensual impulsado por la recaudación del impuesto a las Ganancias, la película de fondo confirma que , en estos tres años, cerró con un rojo estructural del 15% y pone contra las cuerdas la estabilidad fiscal de la provincia.
