El conflicto entre las universidades nacionales y el Gobierno de Javier Milei sumará un nuevo capítulo en los próximos días. Luego de la multitudinaria Marcha Federal Universitaria, los gremios docentes y no docentes resolvieron convocar a una nueva semana de paro en todo el país ante la falta de respuestas oficiales a sus reclamos salariales y presupuestarios.
La medida de fuerza se extenderá del 25 al 31 de mayo e incluirá clases públicas, movilizaciones y distintas actividades de protesta en defensa de la educación superior pública.
Los sindicatos nucleados en la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) exigen la reapertura de paritarias, una recomposición salarial y la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Según los gremios, los docentes universitarios acumulan una fuerte pérdida del poder adquisitivo desde fines de 2023, mientras que las universidades atraviesan una situación crítica por la falta de actualización de las partidas presupuestarias.
La decisión de profundizar el plan de lucha se tomó luego de que no hubiera anuncios concretos por parte del Ejecutivo tras la masiva movilización del 12 de mayo, que reunió a estudiantes, docentes, rectores y organizaciones sociales en distintas ciudades del país.
Desde el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y las federaciones docentes advirtieron que la continuidad del ajuste pone en riesgo el normal funcionamiento del sistema universitario y científico argentino.
Podrían endurecerse las medidas
Además del paro de una semana, algunos sectores sindicales ya evalúan impulsar acciones más contundentes para el segundo cuatrimestre, como la suspensión de exámenes o medidas de fuerza por tiempo indeterminado si no hay una respuesta favorable del Gobierno.
El conflicto entre las universidades y la administración nacional continúa escalando y mantiene en alerta a toda la comunidad educativa, que insiste en reclamar recursos para garantizar el funcionamiento de las casas de estudio y la continuidad de la educación pública.
